Letra
Oiga, maestro, usted es el que sabe.
Ya no me queda más que preguntarle a usted.
buscado un consejo y no han sabido responder.
Estoy a punto de creer una mentira
y aunque este amor me duela,
yo solo quiero que vuelva.
Usted cabe de despecho.
Usted sí sabe que son penas.
Necesito un experto,
un experto en el tema.
Yo tengo un método
para aliviar el dolor.
A veces voy al trajo
y otras veces voy a Dios,
pero no puedo escapar de las botellas.
Saben cómo alcanzarme,
creo que nací para ellas.
Yo no soy un experto,
por amor me doy la pela.
Si no hay sinceridad,
pues no vale la pena.
Y entonces, ¿quién le cura a uno el dolor?
Porque no es justo que nos rompa el corazón.
Si a las buenas uno intenta ser felices
lo que cuenta,
y si no nos llega el corazón,
pues no vale la pena.
Y entonces, ¿quién le cura a uno del dolor?
Porque no es justo que nos rompa el corazón.
Si a las buenas uno intenta ser felices
lo que cuenta.
Si no nos llena el corazón,
pues no vale la pena.
Dolor se me hizo agua la boca Maestro,
repítela.
Entonces, tómeselo Jessy Urive.
Pero bueno,
Y entonces, ¿quién le cura a uno el dolor?
Porque no es justo que nos rompa el corazón.
Si a las buenas uno intenta ser felices
lo que cuenta,
si no nos llena el corazón,
pues no vale la pena.
Y entonces, ¿quién le cura a uno del dolor?,
porque no es justo que nos rompa el corazón.
Si a las buenas uno intenta ser felices
lo que cuenta,
si no nos llena el corazón,
pues no vale la pena.
Si no nos llena el corazón,
pues no vale la pena.
Romelia dice,
“Suave licor, dulce tormento,
¿qué haces afuera?
Vamos para adentro.